La pista de la Trapa nos ayuda a realizar la aproximación desde Villanua, si bien hay una barrera, y para subir más arriba hay que solicitar permiso al ayuntamiento. Nosotros dejamos el coche en la barrera de la pista. La forma más normal es subir, en lugar de por la pista, que da unas grandes revueltas, por el camino de los Azus, más directo. Yo tenía intención de subir por el valle colgado del Cubillar de los Gúeys, de forma que seguimos por la pista de la Trapa, hasta el llano de los Gúeys. A continuación pongo el mapa de la ascensión.

En este punto, la pista hace una curva de 180º, y nosotros seguimos de frente, dirección este. El Cubilar de los Güeys se encuentra aproximadamente a mitad de la subida a nuestra izquierda; pero se me pasó y llegamos al collado de la Espata, desde donde casi tocamos la punta de la Espata

Desde aquí realizamos una travesía por la zona conocida como Borreguil de Villanúa, hacia un collado a nuestra izquierda, el cual nos dará paso a la vertiente del Cubilar de los Güeys. Aquí vamos flanqueando la pared sobre el Cubilar, en dirección a la evidente canal de la izquierda, que nos permitirá acceder a la faja que bordea bajo las paredes que defienden la Collaradeta

Aquí vemos Collarada y Collaradeta

Tras bordear la Collaradeta por el sur, llegamos al paso Abete, a donde accedemos a un vallecito, y una nueva subida, con dirección norte, llegamos al cuello de Ip, donde tenemos una magnífica vista del ibon

Desde el cuello de Ip, sólo queda subir a la pirámide cimera, por camino que va realizando zetas hasta la misma cima, que se gana sin ninguna dificultad, tras 5 horas y media.

Fantástica atalaya de toda la zona, con el Midi espectacular al norte

Vistas hacia la espectacular Punta Escarra, con el Balaitous como fondo

La bajada la vamos a hacer por la normal, por la cara sur, directos hacia la pista de la Trapa. Esta bajada no tiene dificultad pero se hace tedioso y eterna, sin parecer en ningún momento que llegué el final en la lejana Villanúa, que parece siempre a la misma distancia.
Impresionantes paredones en el inicio del descenso

La bajada nos lleva al refugio del Trapal, bastante precario, por lo que me pareció. Justo después hay que hacer una pequeña destrepada sin dificultad, que nos deja en el final de la pista de la Trapa. Decidimos volver por esta pista, en lugar de coger el camino de los Azus, que yo creo que ahorrará bastante. Lo cierto es que la pista se hace eterna, y la ruta finalmente se nos fue a las 9 horas largas, algo que nunca habíamos hecho.
Para acabar una estampa de la Collarada desde la pista de la Trapa, donde se aprecia toda la grandeza de esta gran montaña
