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sábado, 10 de abril de 2010

VUELTA AL CIRCO DE ALTO CAMPOO. ASCENSION INVERNAL AL CUCHILLON (2179), 3 MARES (2176) Y CORNON (2140)

Tras el frustrado intento sobre Peñalba del lunes, este sábado vuelvo a la montaña, y con intención de hacer mi primera invernal de este año (el año pasado realicé el Moncayo), y me va a acompañar nuevamente Txaku (el único pisakampas de fiar), al que Lipe le ha dejado los crampones que le regalamos por su despedida (¿los llegará a estrenar él?)

Tengo varias alternativas, y tras comentarlas con él, nos decidimos por Bisaurín; finalmente una cuestión ajena nos hace cambiar la misma mañana el objetivo, para acortar la ruta en coche, y en lugar de al valle de Hecho nos dirigimos a la estación invernal de Alto Campoo (con una ahorro de una hora en coche).

Como ya habíamos quedado a las 6, llegamos muy pronto y a las 8:30 ya estamos con el equipo y preparados para afrontar una dura jornada. Hemos aparcado en el parking de la estación que hoy cierra la temporada de esquí. Nuestro primer objetivo ante nosotros, el Cuchillón. Andamos un poco y cruzamos un puente, y en seguida nos calzamos los hierros y para arriba.



Desde la estación la cosa no tiene pérdida, todo parriba tratando de pasar lo menos posible por pistas de esquí (también es cierto que estaban cerradas). No hay demasiada dificultad, siendo las máximas pendientes calculo que de unos 35º, pero en general inferior a 30º, ideal para el inicio de mi compañero. Además la nieve esta bastante bien a estas horas (luego ya será otro cantar), dura, pero no hielo. Txaku me dice tras la primera pala, que la sensación de seguridad es total, algo parecido a lo que me pasó a mi en Moncayo.



Ahí mismo parece que está la cumbre, pero como cuesta esa pala final:



Como se ve la inclinación no es muy fuerte



Todo el valle de la estación de esquí, y al fondo el que pretende ser último objetivo, el Cornón:



y el valle Campurriano, con el embalse al fondo



En hora y cuarto alcanzamos la cumbre de Cuchillón, y se aparece ante nosotros la vertiente occidental (que no habíamos podido ver), con Picos, Coriscao, montaña palentina.... Primera parada corta, fotos de rigor, y comemos algo (mi compi no ha desayunado nada), pero en seguida empezamos con la cresta.






Algunas panorámicas desde la cima. Picos de Europa (creo); ¿con Peña Labra en primer término?:



Creo que Montaña Palentina con Peña Prieta dominando el paisaje:



¿Coriscao?



Y lo que queda de cresta hasta el 3 Mares:



Por desgracia, y dado que íbamos a ir al Bisaurin me he dejado la documentación de esta zona en casa (ahí está bien), y claro empiezo a enlazar los primeros errores. Seguimos por la cresta hasta que llegamos al primer escalón rocoso que rompe la misma. Nos metemos por una estrecha canal que llega a un punto en el que toca un destrepe con hielo bastante difícil. Empiezo yo, pero como no lo veo claro, y es la primera de mi compañero, decido retroceder.

Aquí vemos el Cuchillon desde el inicio de la cresta:



Y las 3 siguientes diferentes zonas del retroceso que nos tocó realizar:





Retrocedemos hasta terreno abierto y bajamos rápido por una amplia y bonita pala, en dirección a un remonte. Antes de llegar, giramos a la izquierda, y volvemos a ascender por una ladera cada vez más empinada.



Voy viendo que nos encontramos justo en la segunda muralla rocosa que rompe el valle, y que nos separa de la cresta que sube al 3 Mares. Más arriba se ve un punto donde la muralla cede, pero al acercarme me doy cuenta que se sale a una ladera con un desnivel brutal (no sé, pero yo calculo más de 60-65º. No hay porqué bajarla, sino que se puede hacer un flanqueo en horizontal por arriba, pero en cuanto me meto veo que la nieve está muy blanda, y que en cuanto piso se desmorona totalmente, con el consiguiente riesgo de caida.

Decido retroceder, y en principio perder altura. Pero Txaku no está por la labor y quiere continuar para arriba donde se ve una brecha rocosa que puede dar paso a la arista del 3 Mares. Para allí subimos, y una vez en la arista nos quitamos los crampones (hay que destrepar en roca). Yo desde el principio no lo veo claro, pero bueno, hemos llegado hasta aquí, y hay que intentarlo. Comienzo a bajar con bastante patio, sobre todo a la derecha (vertiente de Alto Campoo) y llego a una brecha insalvable (al menos para mi). Vuelvo para arriba y lo intento por la vertiente oeste; parece fácil, pero me doy cuenta que más abajo me voy a topar con otra brecha que en caso de no ser capaces de salvar nos puede poner en aprietos el volver a remontar por esta lado.

Como Txaku es más inseguro que yo en trepada y destrepe tomamos la decisión más prudente, retroceder y volver a bajar para flanquear por abajo la muralla rocosa. La verdad que no se tarda demasiado, y una vez hecho sólo queda seguir un camino, hacia la siguiente barrera que nos separa de la pala final del 3 Mares: y esta parece mucho más asequible por varios puntos.



Lo malo que el día ha avanzado, el calor aprieta (yo ya estoy en manga corta) y la nieve está pesadísima. Además, justo cuando remontamos por el punto de mayor pendiente me meto en un paso con nieve totalmente podrida y me hundo hasta la cintura, con el consiguiente esfuerzo para salir y buscar un paso alternativo que encontramos sin problemas unos cuantos metros más arriba.

Ahora toca remontar casi bajo el remonte de la estación: lo peor con diferencia; y no por la dureza del recorrido, sino por la guarrería que “algunos” han ido dejando por aquí (colillas, papeles, latas...). La verdad que hasta ahora no hemos tenido ningún problema; como siempre he pensado la montaña es suficientemente grande como para acoger a esquiadores y montañeros (yo mismo soy esquiador de pista), pero “unos pocos” podían ser más cívicos y pensar que el monte no es su casa (suponiendo que en su casa tiren la porquería en cualquier sitio).

En fin, es lo que hay, y no se puede hacer gran cosa. Afortunadamente con un pequeño esfuerzo más llegamos a una antecima del 3 mares que está antes según se viene del Cuchillón. Subimos a esta porque se veía una cruz, y quería ver el panorama desde aquí (bueno y sacarme una foto, que salgo en bien pocas, mientras mi compañero no deja de chupar cámara):




La cumbre del 3 Mares está ahí mismo:



De ahí al 3 mares sólo queda un pequeño repecho que hacemos sin problemas y llegamos al mirador, con extraordinarias vistas a la otra vertiente.




En el 3 Mares confluyen las 3 cuencas fluviales de la península ibérica, la cantábrica (a través del Nansa), la mediterránea (a través del Ebro que nace aquí cerquita en Fontibre) y la atalantica (a través del Pisuerga), de ahí que sea el pico más conocido. Llegamos sobre la una y cuarto, después de ¡¡¡casi 5 horas desde que salimos!!! y 3 horas desde que alcanzamos el Cuchillón. De todas formas es mucho más corto si se da con los pasos clave. Una pareja de montañeros nos dijo que después de ascender el Cuchillón hay que pasar a la vertiente occidental, para volver a esta más adelante en el llamado collado de los Asnos (esto lo he corroborado con la información que tenía en casita a buen recaudo). Si lo hubiéramos hecho bien, habríamos ahorrado un buen tiempo. Los pasos que intentamos, según nos diejeron, son infranqueables sin material.

Justo antes del mirador, hay una figura que representa unos esquís. La pareja anterior tuvo la amabilidad de sacarnos las únicas fotos en las que aparecemos juntos (si no, podría parecer que hemos ido cada uno por nuestro lado):




Parada larga para comer y sobre las dos menos cuarto tiramos para abajo hacia el evidente collado de la fuente del Chivo, siguiendo la pista de esquí. En verano una carretera asfaltada llega hasta aquí, haciendo que el 3 mares y el Cornon sean un mero trámite, pero no aconsejo hacerlo de esta forma (perdería todo su sentido y encanto). Llegamos al collado y decidimos seguir al Cornon; por cierto que de la fuente del Chivo ni idea, pero en todas partes dice que haberla hayla. El Cornon está ahí mismo, pero ya vamos cascaditos:




La subida al Cornon no tiene nada y a las 2 y veinte hacemos cima donde hay una curiosa mochila metálica de color rojo.




Algunas foticos más desde la cima del Cornon (es que cuando me pongo no puedo parar):






En seguida volveremos para abajo por el mismo camino, y ya sólo queda seguir el valle hasta el aparcamiento, al que llegamos a las 3 y cuarto tras casi 7 horas de caminata, pero que debiera haber sido mucho más corta si no hubiéramos perdido tantísimo tiempo en buscar los pasos más asequibles de la travesía.

lunes, 5 de abril de 2010

MONTES DE LA PEÑA (INTENTO FRUSTRADO A PEÑALBA DE LERDANO)

El lunes de Pascua es tradición subir al Serantes en mi pueblo; este año se anuncia un tiempo extraordinario así que lo más normal es que mi querido Serantes esté totalmente masificado, así que me planteo una actividad diferente, alejado de la muchedumbre. No. No es que sea un insociable, pero la verdad, Cornites no acaba de convencerme.

Este año me he propuesto conocer la zona norte de Burgos (bueno, algo ya empecé el año pasado con el macizo de Castro Valnera), así que recojo al Txaku y nos dirigimos a Villasana de Mena. Vamos a intentar el monte más alto de esta sugerente sierra, y además no por el camino normal, sino por un portillo (paso) algo más complicado.

Los montes de la Peña es una sierra que discurre de este a oeste, continuación lógica de sierra Salvada, a cuya configuración me recuerda enormemente. Está separadas por la sierra de Angulo, la cual discurre de norte a sur, y está separada de la Peña por el puerto de Angulo. La configuración como digo, es similar a la Salvada, con unas laderas con fuerte pendiente que acaban en una murulla rocosa infranqueable, a no ser por los portillos que permiten acceder a la zona superior, que cae más suavemente hacia la vertiente sur (en este caso el valle de Losa en Burgos). Esta sierra separa el valle de Mena (valle cantábrico) del valle de Losa (meditarraneo), siendo por lo tanto divisoria de aguas, y hasta cierto punto de climas.

La subida normal a Peñalba de Lerdano se realiza desde Siones o Vigo, buscando el claro portillo que hay a la derecha de la montaña según se mira; no lo conozco, pero por las reseñas de internet, debe ser muy sencillo. Ahora bien, nosotros vamos a intentarlo por el portillo de Avellaneda, a la izquierda según se mira desde el valle de Mena.

Para iniciar la ruta subimos a Anzo, pequeño pueblo encaramado en la sierra, si bien tampoco tampoco se gana tanta altura comparándolo con Villasana. Se parte del pueblo, y de aquí parte una senda hacia la derecha, que nos llevará en primer lugar a una especie de cortafuegos, y luego, por un camino amplio de zetas, nos ascenderá a media ladera.

El camino va entre un precioso bosque; toda esta zona me recuerda a Sierra Salvada, y lo continuará haciendo a lo largo del día, si bien es cierto que me ha parecido bastante más salvaje que la Salvada.

El camino se acaba de forma abrupta; ahora sólo queda subir, tirar todo para arriba, sin tregua ni descanso. Es difícil dar referencias, ya que el camino no está marcado, pero al salir del bosque nos debemos encontrar casi de frente con una cueva en la base de la pared rocosa.

A partir de aquí una laboriosa travesía por la ladera, con un fortísimo desnivel. Tampoco hay camino, ni marcas ni referencias: la única, una especie de corte en la impresionante pared que tenemos sobre nosotros y que parece absolutamente infranqueable.

Finalmente llegamos al corte, en realidad son dos hachazos en la montaña, separados por un promontorio. Según la reseña que he leido en internet para preparar esta travesía, hay que coger el de la izquierda. Pero visto desde donde estoy, parece muchísimo más vertical que el de la derecha, así que me voy a por este.

El terreno está muy resbaladizo y poco a poco se encajona en una canal, hasta llegar a un punto en el que casi no entro. Aquí un tramo vertical, sin roca, tierra, y además mojada; lo tanteo, pero nada de nada, no tengo como agarrarme y no me convence ni lo más mínimo.

Para abajo, donde me espera Andrés, y pruebo por la izquierda. El terreno es más empinado, pero enseguida encuentro un paso, estrecho, algo expuesto, pero fácil. A medida que se sube aumenta la exposición, y no hay roca donde agarrarte (ni buena ni mala), tan sólo los manojos de hierba que a mi particularmente no me gustan nada, y además todo el terreno mojado.

Por fin, con mucho cuidado llegamos a un murete de piedra. Parece sencillo, pero al acercarme me doy cuenta de que no hay agarres, la roca está muy pulida, y las botas sumamente resbaladizas por el terreno por el que hemos venido. El paso tiene un clavo para asegurar, pero está suelto (totalmente suelto). Sigo buscando agarres, y aunque me da la impresión de que forzando lo podemos superar, decido no arriesgar nada y volvernos. Mi compañero está de acuerdo.

Nuevamente, un intento frustrado sobre otra montaña, pero que le vamos a hacer; en esta ocasión intenté por una ruta que no era la normal buscando emociones algo más fuertes, y no nos permitió coronar. No obstante quedé contento con la primera salida seria del año, y con la intención de volver a esta bonita sierra cuento antes.

Aquí pongo algunas fotos de esta jornada:

Amanece sobre los montes de la Peña





Impresionantes murallones



Anzo desde las alturas



Complicado flanqueo



¿A que recuerdan estas configuraciones?



En el portillo de Avellaneda









Al fondo asoma Castro Valnera, aun con bastente nieve



El valle de Mena desde las alturas



El valle, ya desde abajo


Queda pendiente volver a esta montaña para intentar conquistarla: eso sí, no sé si lo volveré a intentar por el portillo de Avellaneda, la verdad me pareció difícil, aunque quizás fuese el terreno tan resbaladizo que nos encontramos. Para la próxima seguramente vaya por el portillo de Lerdano, por donde creo que es bastante más sencillo. Epero resarcirme pronto con alguna cima.

domingo, 10 de enero de 2010

VIA VERDE DE ARRAZOLA (NEVADA DEL 10 DE ENERO)

Por fin estrené este 2010; no ha sido una gran salida, pero bueno. En principio tenía pensado en hacer alguna cima por la zona de Durango. La hora impresentable a la que me he levantado me ha hecho desistir. Luego pensaba en subir a Urkiola y hacer un repor de fotos por la zona, haciendo alguna cima secundaria, Urkiolaguirre o Saibigain, pero al llegar al peaje, he preguntado y Urkiola estaba con cadenas, y se me han olvidado en el garaje, así que cambio de planes, y me voy a Apatamonasterio, de donde sale la vía verde de Arrazola, que discurre siguiendo el recorrido de un antiguo tren minero. Son 4,5 kms (ida), casi llanos, que trascurren casi bajo la impresionante cara norte del Anboto. Recomendable en cualquier época, pero con nieve tiene un encanto especial. No explico nada de la ruta porque está perfectamente señalizada; me limito a colgar fotos.



Anboto:



Y cresterío de Alluitz



Otra vez Anboto, con la impresionante arista del Fraile en primer término:



El lado del camino el río hacía una cascada. Me he salido con "tripode" para sacar las típicas fotos de velo:




La nevada ha sido importante, entre 15 y 20 cms, calculo:



Unos txerris al lado mismo del camino, comiendo



Hacia el valle (el camino sube muy ligeramente, pero sube):



El caserío Ibarra (lo sé porque lo ponía en un cartel indicador, ¿eh?), bajo la impresionante arista del Fraile



Unos niños aprovechando la nevada con trineos, bajo el Anboto:



Y otro caserío, mirando hacia el cresterío de Alluitz:



Un tramo de la via entre árboles nevados



Llegado ya al final de la vía, la arista nordeste del Anboto o arista de la Dama; este es uno de mis proyectos para este año ¿lo cumpliré?



Ya casi de vuelta en Apatamonasterio, los árboles parece que tienen algodón:



Y por último, una foto del cresterío completo Anboto-Alluitz, uno de los más salvajes y aereos que se pueden ver en el País Vasco, y que pese haber visto miles de veces ¡¡¡no lo tenía fotografiado!!!



Ruta sencillísima y para toda la familia, que discurre por un entorno espectacular. La pena que me queda es haberla realizado en solitario, ya que como no había programado nada, no había quedado con ningún pisakampas habitual; Y mi mujer, a la que le he dicho que si se apuntaba con mi hijo, me ha dicho que hacía mucho frío, y que quería dormir... así que para otra vez será.