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sábado, 4 de agosto de 2007

TORREBLANCA (2617 MTS).

Hay rutas, a priori sencillas, que por una tontería, un error, se convierten en un calvario. Picos de Europa es una zona que favorece estos errores; en cuanto te alejas un poco de las rutas normales, te puedes ver en auténticos problemas. La ruta a Torreblanca la había preparado con cuidado, pero quizás quise complicarlo con una vuelta por una zona muy poco transitada ni balizada, y finalmente cometí un error de bulto. La subida era evidente, a través de la collada blanca, pero quise volver por los Tiros de Casares, y aquí fue donde perdí el camino totalmente.

Pero antes voy a explicar la subida. En esta ocasión queríamos ascender Torreblanca, montaña de gran entidad, en algunos lugares la marcan como la máximo altura de Cantabria, ya que ponen a Peña Vieja con 2613 mts, pero poco visitada y con prominencia escasa, al estar encuadrada en la vertiginosa arista que une la torre de Llambrión (2742 mts) con Torreblanca, y en cuyo centro destaca el Tiro Tirso (2742 mts); sus dos gigantes vecinos empequeñecen a Torreblanca, que de todas formas es un mirador privilegiado al circo del Llambrión, y si a eso vamos a la Vega de Liordes, con acceso mucho más sencillo que otros miradores de la zona.

En esta ruta tiene gran interés el caótico espctáculo de Hoyo Sengros, que nos da acceso a la collada Blanca. Es este un mundo de derrubios de roca y hielo sin ningún orden, donde la orientación es bastante complicada. Lo mejor atravesarlo por la derecha, tratando de perder la mínima altura posible.

Accedimos (Lipe, Txaku y yo) al zócalo superior a través del cable de Fuente De (ver entradas de Horcados Rojos). El camino es idéntido al de la Torre de Horcados Rojos hasta Cabaña Verónica. Desde este punto hay que seguir ascendiendo siguiendo los cada vez menos frecuentes hitos. Alcanzamos un pequeño collado y ante nosotros se abre el mundo caótico de roca de Hoyo Sengros.

Desde aquí el Tiro Llago nos contempla con su imponente figura:



En la distancia Collado de Horcados Rojos y al fondo el Urriellu



Desde esta collada, debemos alcanzar la collada blanca, flanqueando Hoyo Sengros por la derecha, tratando de perder el mínimo de altura. Explicar esta parte de la ruta es muy difícil; sencillamente hay que ir por donde mejor se vea, tratando de perder la mínima altura, que si no luego habrá que remontar.

Trepando.



Aquí se ve Torreblanca hacia la derecha de la foto. Debajo de ella se adivina muy en el margen la collada Blanca (culpa del fotógrafo, o sea yo, no tener una imagen más centrada). En el centro destaca el Tiro Llago, que domina imperioso toda la zona de Hoyo Sengros.



Y aquí estoy posando con el citado Tiro Llago como espléndido telón de fondo



Una vez llegado a la collada Blanca, queda remontar la arista, bien por su filo, bien por el flanco izquierdo de la misma. La arista tiene tramos muy fáciles, pero en otros obliga a bajar varios metros para encontrar un paso fácil o poco expuesto.

Lipe en plena trepada:




Así, tras algo menos de 3 horas alcanzamos la cima. Nunca había tenido tan cerca Llambrión y su circo (¿cuando me atreveré con el Llambrión?)



El grupo del torre de Cerredo:



Y la continuación de la arista, con Torre sin Nombre en primer término, y el gigante Tiro Tirso:



El camino del Cable, con Peña Vieja destacando a la izquierda de la foto:



Foto de cima:



Txaku descansando:



Y una última foto hacia la Vega de Liordes, un oasis de verdor, en mitad del desierto caótico de roca



Y comenzamos el descenso. Quería volver por los tiros de Casares. En que punto perdí el camino, no lo sé (y eso que llevaba mapa y brújula), pero en esta zona de Picos todo parece igual. No es que nos perdiéramos, ya que orientado estaba, el problema es que nos metimos en una serie inacabable de hoyos, con cortados que había que flanquear hasta donde podíamos, y luego destrepar al fondo por el lugar que mejor veíamos. Y cuando creíamos que ya habíamos pasado lo peor, nos encontrábamos con un nuevo hoyo, que teníamos que volver a flanquear, y acabar con un destrepe más vertiginoso que el aterior.

No tengo apenas fotos de esta parte de la jornada, ya que la tensión era bastante, sobre todo debido a que no veía una salida clara, pese a que en todo momento teníamos el camino del cable a la vista (acabé desistiendo de tratar de llegar a los Tiros de Casares). Tuvimos que hacer 3 ó 4 de estos destrepes, sin material, y en más de una ocasión me plantée regresar, deshacer lo andado, y volver a collada blanca.

Pero a esto se sumó el problema del agua (llevábamos y más tiempo del esperado) y agotamos casi todo el agua, y sin tener una salida a la vista, así que decidí continuar, ya qu el camino no estaba a más de medio kilómetro en horizontal. No obstante, nos encontramos con un nuevo hoyo, y un destrepe aun peor. A este sí que lo fotografié:



Afortunadamente, una vez realizado el destrepe, conseguimos acceder al camino del cable, y ya a buen ritmo llegamos al cable, en unas 8 horas desde que salimos (tardamos menos de 3 horas en ascender). Al final, todo quedó en aventura, pero me quedó claro que en Picos es mejor no salirse de caminos y rutas evidentes, y vamos, ya si entra niebla, la cosa podía haber sido muchísimo peor.

sábado, 30 de junio de 2007

ASCENSION AL GARMO NEGRO (3066)

Tras 4 años haciendo monte con cierta asiduidad, y casi dos desde que hice mi primer dosmil, tenía ganas de intentar alcanzar los 3000 mts, que en cierto modo parece una frontera más a superar. El 2007 estaba siendo un año complicado para hacer monte, cambios familiares (mi mujer embarazada de nuestro primer niño), cambios en el trabajo hacia un puesto ¿mejor? pero que yo no quería ni en pintura... en fin, el hecho es que me apetecía este salto cualitativo (que no cuantitativo, porque Collarada tenía todo para asemejarse tremendamente a un tresmil).

Uno de los problemas que tenía era la falta de material (posteriormente en mi incursión al Perdido me hice con crampones y piolet), otro que tenía que elegir algo que pudiese hacer en el día (un palizón desde Bilbao). Tras mucho mirar, me decidí por Garmo Negro, un sencillo tresmil de la zona de Panticosa, y lo más cercano que me podía quedar de Bilbao. Tras un primer intento abortado por el tiempo, el 30 de Junio decido que va a ser el día, y hacia allí me dirijo.

La ascensión no tiene dificultades reseñables, pero por la fecha en que fuimos, nos encontramos con un enorme nevero antes de alcanzar el collado entre Garmo y Argualas, nevero que sorteamos sin material, tras constatar que la nieve estaba bastante blandita. En cuaalquier caso mi idea era volverme, si veía excesivas complicaciones. Al margen de esto, absolutamente ninguna dificultad, ya que el objetivo se ve desde Baños de Panticosa, donde comienza la ascensión.

Aquí dejo el croquis con el mapa de la ascension:



Una vez llegados a Baños de Panticosa, que más que un pueblo es un resort turístico, dejamos el coche donde encontremos hueco (a nosotros nos tocó dejarlo en la carretera a unos 200 mts del pueblo propiamente dicho). Hay un embalse que recoje las aguas que caen de los macizos que nos rodean. Miremos hacia donde miremos estamos asediados por altísimas cumbres. Nuestro objetivo se divisa ¿ahí mismo? Parece que lo podamos tocar, pero nos quedan más de 4 horas de dura ascensión.



Bordeamos el pequeño embalse y pasamos al otro lado. Un cartel nos indica el refugio de piedra, pero seguimos de frente, internándonos por una senda en la arboleda. El camino no tiene pérdida en esta primera parte, ya que el camino está perfectamente definido. Al de un cuarto de hora nos desviamos para contemplar esto:



El invierno no ha traído mucha nieve, pero la primavera ha sido fría y con abundante precipitación, que ha acumulado nieve en las alturas, de forma que el deshielo se hace notar con fuerza. Otra media hora más, y me vuelvo a desviar, para retratar otra cascada, en esta ocasión con el Argualas como magnífico telón de fondo:



Al de poco más de una hora llegamos a campo abierto, es la Mallata Baja. Decidimos no parar, aun estamos muy abajo, y el camino que nos queda es duro. Al salir de la Mallata baja, el camino gira hacia el norte, a partir de aquí la subida se endurece, y seguimos avanzando hacia otra zona de prados de altura, la Mallata alta, justo antes de la cual el camino vuelve a girar hacia la izquierda (oeste). El Garmo y la aguja de Pondiellos se nos presentan impresionantes desde aquí:



Desde este punto caben dos opciones (bueno y una tercera que desconozco). La primera es continuar por el camino hacia el evidente collado de la derecha, el cuello de Pondiellos, y antes de llegar al mismo desviarnos a la izquierda hacia la zona del nevero. Optamos por subir por esta opción. La otra opción es el barranco de las Argualas. Desde la Mallata Alta, dirigirnos hacia la parede que nos cierra el paso a nuestra izquierda, y por allí remotar un barranco con algún paso delicado. Tomamos esta opción a la bajada, y sin ser difícil, sí que es cierto que exije algún destrepe. Pongo una foto de la zona por la que descendimos:



Nos habíamos quedado en la Mallata alta; como digo, continuamos en dirección al cuello de Pondiellos, y más arriba cogemos un evidente desvío a la izquierda, a unos 200 mts del collado. Seguimos por el nuevo camino sin apenas ganar altura, hasta que llegamos al nevero. Y aquí el dilema. Afortunadamente son ya las 12:00 y la nieve está bastante blanda (a la bajada sería una sopa), así que continúamos sin material ni nada.



Y aquí estoy yo, con el impresionante Vignemale (dios, como me gusta esta montaña), guardándome las espaldas:



El nevero se atraviesa en diagonal hacia la izquierda, subiendo levemente, hasta llegar a una impresionante cubeta, desde donde se aprecia de frente de forma muy clara el collado que debemos de ganar, ya en plena arista entre el Argualas y el Garmo Negro. Salimos del nevero y el último tramo lo realizamos por roca y cascajos.

Una vez en la arista giramos a la derecha por la misma en dirección a Garmo Negro (el Algas y el Argualas están a la izquierda). El día es bastante bueno, y hay mucha gente haciendo las dos secciones de la arista. La cresta en cuestión es muy fácil y se hace sin ningún problema. Me quedé con ganas de hacer la de Algas y Argualas, que creo que es más difícil, pero se nos hacía tarde, y decidimos dejarlo para otra ocasión.

Por fin, tras 4 horas (aproximadamente) alcanzo la cumbre de mi primer tresmil, el Garmo Negro:



Otra vez con el Vignemale de fondo:



Y otra con el Vignemale sin bicho; que le voy a hacer, es que esta montaña me encanta



Y que decir de los Infiernos con sus impresionantes marmoleras



Descansamos y nos preparamos para la bajada; sí de allí abajo, de ese agujero venimos



El descenso de la zona del nevero, mucho más fácil que la bajada (no es lo habitual), pero la nieve estaba hecha arena, y bajamos deslizándonos en un momento. Luego, como ya he comentado, no seguimos la ruta del barranco de Pondiellos (por donde subimos), sino la del barranco de Argualas. Me pareció algo más difícil por algún destrepe, que quizás sea evitable, porque la zona es un poco caótica, en cualquier caso, la ruta más evidente y sencilla es la de subida.

La bajada la hicimos a buen ritmo, pese a que a mi se me suelen atragantar, y al final en poco más de 7 horas en total estábamos de nuevo en el coche, tras tener una conversación de lo más peculiar mi compi y yo sobre si seríamos capaces de forzar la máquina después de la paliza e ir a correr 10 kms, por supuesto a cambio de una buena recompensa.... la falta de oxigeno provoca estas cosas.

Para concluir, los colosos de Panticosa se despiden de nosotros en esta soleda tarde del 30 de junio, en el que por fin, tanto Lipe como yo nos convertimos en tresmilistas.

sábado, 16 de junio de 2007

ASCENSION A SAN MILLAN (2131 MTS)

Fue mi primer dosmil. Aunque cuando lo hice aun no me había picado el gusanillo de la montaña. Fue en el año 1996, haciendo la mili (sí sí fuí uno de los que apagamos las luces de aquel anacronismo que era el servicio militar obligatorio). Como estaba en oficinas, y el aburramiento era total, me preguntaron si quería ir a hacer una ruta a San Millán, la montaña más alta de Burgos (yo como estaba en oficinas podía escoger, para la mayoría era o ir o ir). Dije que sí, mejor un día haciendo ejercicio en la naturaleza que no metido en los lúgubres barracones (aunque más de uno me dijo que si había perdido el juicio, y que a ver si iba en su lugar, porque muchos no querían ni aunque les pagasen).
Tengo muy buenos recuerdos de aquella ascensión, desde Sta. Cruz del Valle Urbión, remontando el río hasta el mismo circo, y luego bajando por la ruta de Pineda de la Sierra. Llegué entre los primeros a la cima (aunque no hacía montaña, sí que hacía atletismo y futbol, y la condición física era bastante buena), creo recordar que el 5º de toda la marcha, y después de pasar a varios mandos que las pasaron canutas, je, je, je. No se puede decir lo mismo del resto de soldados. A alguno hubo hasta que evacuarlo en jeep por el esfuerzo realizado y el calor que hizo (creo recordar que era julio).

Años después, y ya metido de lleno en la montaña, me dije, ¿por qué no repetir esta cima? Me busqué una ruta en internet, y traté de completarla un poquillo; en lugar de remontar directo el río Urbión, iba a realizar la llamada ruta de las cascadas, para posteriormente buscar un camino hacia el collado entre el san Millan y el Trigaza, y concluir la ascensión. Posteriormente bajar por la ruta normal hacia Sta. Cruz ya que no podíamos bajar a Pineda por falta de logísitica, como nos ocurrió en la mili.

Después del madrugón de turno, salimos de Bilbao a eso de las 7 y media de la mañana (bueno, tampoco fue madrugar tanto), y llegamos a Sta. Cruz del Valle Urbión, continuamos por una pista forestal en dirección sur, hasta llegar, al cabo de unos 3 kms al refugio de la Zarcia a eso de las 9 de la mañana. Aparcamos y comenzamos la ascensión, siguiendo el curso del río. Al cabo de un pequeño tramo y tras pasar un puente de madera, viene marcada hacia la derecha la ruta de las cascadas. Si seguimos de frente haríamos la normal de esta vía remontando el río Urbión.



Una vez iniciada la ruta de las cascadas, empieza un fuerte repecho, hay que seguir el camino, bien marcado y evidente hasta un cartel que nos indica Majada de las cabras:



desde aquí el camino desciende, hasta encontrar el arroyo, que a partir de aquí deberemos remontar, sin pérdida posible. El recorrido nos tomará aproximadamente una hora, que podría ser menos si no nos paráramos cada dos por tres para contemplar los preciosos rincones que forma el río, incluidos los 3 saltos de agua, donde merece la pena tomarse un buen rato. Rapidos de agua:




Primer salto de agua:




Segundo salto de agua:




Tercer salto de agua:




La ruta de las cascadas finaliza en una especie de loma, una vez salidos del gosque, aquí marca la continuación de la ruta hacia nuestra derecha, nosotros debemos de ir por una vereda que sale a la izquierda, remontando una colinita, que nos dejará en un claro, con un cartel que nos indica MAJADA GÁRRULA, lugar desde donde ya divisamos San Millán.




Desde aquí se toma otro camino que nos lleva en continuo, pero no demasiado fuerte ascenso hasta una pradera cruzada por un arroyo. Una vez cruzado el arroyo hay que tomar dirección izquierda, y remontar la colina, cada vez con más pendiente. Aquí llegaremos a otra cabaña, con un carter que indica MAJADA DE LOS CARNEROS,



ojo que a partir de aquí se pierde la senda. Nosotros nos metimos por error en una zona de bosque bajo (bueno lo de bajo es un decir, a mi me llegaba al pecho y mido 1,90 mts), de ese que no son espinos, pero te dejan las piernas bien arañadas. La cuestión es que fue una tortura. Yo creo que el camino bueno hubiese sido remontar toda la colina y después buscar la loma rocosa que nos hubiese llevado directamente a la arista San MIllán-Trigueza, pero no se porqué yo me empeñé en tirar más hacia la izquierda y lo fastidiamos todo.

Tras más de hora de pelea con el matorral, conseguimos alcanzar una zona rocosa, y en una trepada fácil, alcanzamos un camino que nos llevaba a un evidente collado, ya bastante cerca del San Millán. Por el cartel que había, este es el COLLADO FLECHO.



Desde allí al San Millán solo hay que ir hacia la izquierda, y en un fuerte repecho alcanzar la cota más alta de Burgos, en aproximadamente 4 horas (tener en cuenta el tramo que perdimos en la zona de monte bajo). Desde el collado y hacia la derecha, llegaríamos al Trigaza. Vistas enormes sobre el valle hacia el norte, hacia Pineda de la Sierra hacia el sur, y hacia S. Lorenzo hacia el este (monte que caería aproximadamente un año después). Fotos desde la cima:




La bajada del circo hacia el valle es más fácil por la izquierda, pero nosotros nos empeñamos en complicarlo y tiramos por la derecha según se mira hacia Santa Cruz, aunque tampoco es que sea demasiado difícil. Tras una travesía por roca, llegamos a la llamada Majada de santa Cruz, donde de nuevo nos internamos en el bosque, que ya no nos dejará de acompañar hasta alcanzar el area de descanso donde dejamos el coche.



En total nos llevó unas 7 horas, con paradas y todo.

Ruta bastante fácil, si se está acostumbrado a andar por la montaña, aunque hay tramos donde es fácil desorientarse (como nos ocurrió) y preciosa visualmente. La ruta de las cascadas (sin continuidad hacia San Millan) puede parecer apta para todos, pero ojo, que tiene algún repecho muy duro, y hay que hacer bastante vadeos. Desde luego para niños no la vi, ni para personas poco ágiles. Tampoco es una zona concurrida (me encantó no encontrarnos con nadie en toda la subida, y gran parte de la bajada, esto en Pirineos sólo me ha pasado una vez, en el Aspe).

Una fácil y preciosa ascensión al techo de Burgos, cuya única dificultad es la longitud y dureza de la misma.

sábado, 12 de mayo de 2007

CUMBRES PRINCIPALES DE AIZKORRI

Dos años después de haber realizado una circular que me llevo por toda la sierra de Aizkorri hasta San Adrian, repito sólo el tramo de la arista de las 6 cimas principales, aunque en esta ocasión, no bajé hasta San Adrián. Iba acompañado de Lipe y Txaku, así que me tocó hacer de guía.

Para ver la descripción de la ruta, mejor ver la entrada del 23 de mayo del 2005, donde la describo. Aquí sólo voy a poner alguna foto. Mis compañeros en la arista



Txaku en Iraule



Bajando hacia Aizabal



Un descansito sobre el abismo



Cumbre de Aizkorri, con Lipe (la otra vez no sé por qué no tengo foto)



Y para acabar, las campas de Urbia, con Zabalaitz a la izquierda y Gorostiaran y Enaiz a la derecha



La marcha en esta ocasión nos llevó unas 4 horas y media.