Salida sin pretensiones. No tenía ninguna intención de hacer cimas ni recorridos largos. De hecho salía con el trípode para captar fotos del otoño. Al final me decidí a ir a Arrazola y de ahí perderme un poco en la subida a Zabalandi o alguna alternativa.
Una vez en Arrazola, en vez de coger el camino normal, cojo la pista hacia la izquierda, buscando nuevos recorridos. Algún rincón interesante sí que vi, pero poca cosa, la verdad:
Subo, subo y subo por pista cubierta de pinar, y al final no llego a ninguna parte. Además había cazadores, cosa que me da un poco de miedo por si no me ven y acabo con un tiro. Así que bajo y me meto en el camino tradicional de subida a Zabalandi por el barranco de Arrazola.
Ya se divisan imponentes las peñas al fondo
Aunque el otoño aun está muy verde, hay bonitas estampas
Siempre que vengo por aquí, la imagen del Anboto me embelesa
Ipizte (aun no me había propueto subirlo)
Y aquí conseguí "encajar" a Anboto e Ipizte
El bosque va cogiendo algo de color
siempre bonitos rincones en Zabalandi
Ipizte. Ya había decidido subirlo, porque llamé a mi amingo de Durango para bajar rápido y tomar unos potes, y resultaba que iba para Santurce. Así que como tengo tiempo, tiro para arriba.
Salvaje Anboto
Un cartel nos indica el desvío hacia Ipizte, cruzamos un bosquecillo, y enseguida nos encontramos con esta fácil canal herbosa que tenemos que subir (a la bajada había que tener cuidado porque estaba húmedo)
Toda esta montaña está cubierto por un tupido hayedo
Cogiendo el camino de la izquierda llegamos a la cima norte tras una breve y fácil trepada, cima esta, más baja, pero con mejores vistas, al estar despejada
Impresionante Udalatx; en primer término Andasto
Mirando hacia Urkiola y Saibigain
Y hacia Tellamendi
Orixol, que visité este invierno
Peña Gantzaga, Albina, y el pequeñito, el pitón de Lezeaga
Vuelvo al sendero, y enseguido llego a la cima principal, mucho más tupida, y sin apenas vistas
Bajando hacia Zabalandi
Como se ve, el bosque de hayas todavía está muy verde
En vez de bajar por donde he subido, decido buscar el camino que desciende de forma más directa desde Zabalandi hacia Arrazola. Este camino bordea la cara este del Anboto. Para coger su inicio, hay que ir hacia el arranque de la subida al Anboto. Justo antes hay un cartel bastante más viejo que los del parque que indica Arrazola. Toda la primera parte el camino está ocasionalmente bloqueado por grandes araboles arrancados.
Comienzo el descenso bajo la impresionante cara este del Anboto
El camino discurre colgado de esta cara este. Es fácil pero hay que prestar atención porque un resbalón nos llevaría a una laaaaaarga caida
La cara este se nos ofrece en su magnitud
Otro tramo de camino, prácticamente como el anterior. Al llegar a ese paso que se ve, comienza ya el descenso serio hacia Arrazola
Nueva imagen de la impresionantes cara este. Yo creo que por aquí se debe coger el desvío a la arista NE del Anboto.
Ahora sí se ve Arrazola. Ahora el camino baja decididamente dando lazadas. No parece muy trillado (aunque sí que está marcado), y hay que prestar atención, sobre todo con suelo humedo; yo pegué varios resbalones, al tener bastante barro.
Ya cerca de Arrazola, pasamos una valla, y saco una última foto al Udalatx (creo que mi siguiente salida)
Tras bajar por un camino un tanto invadido por zarzas y maleza (me reitera en la impresión de que esta ruta no es demasiado utilizada), llego al último (o primero) caserío de Arrazola. Aquí, hacia la izquierda iríamos a Zabalandi (por donde hemos venido), a la derecha iríamos a Anboto por la ruta de Anboto Sakona que hice hace casi un año.
Ruta sencilla, tan solo prestar atención en el camino que flanquea la cara este, y el descenso final a Arrazola. Me llevó unas 3 horas y media. Además estuve hora y media haciendo el canelo por la otra pista.
Mapa y croquis de la ruta
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sábado, 22 de octubre de 2011
martes, 18 de octubre de 2011
DESCENSO DEL BARRANCO DE MASCA
Hoy vamos a realizar la última ruta de senderismo. Después de la palicilla de ayer en el Teide, hoy toca algo relajado??? con Eva y Danel. Después de la ruta por Anaga, quería hacer algo en el macizo del otro extremo de la isla, Teno.
El parque rural de Teno se encuentra en el noroeste de Tenerife, y comprende una de las zonas geológicas más antiguas de la isla. Dentro de él se ubican los espectaculares acantilados de los Gigantes que se precipitan al oceáno desde más de 500 mts de altura. Existen una gran número de caminos y senderos. En principio había pensado en hacer el que desciende de Teno alto a Teno bajo y la punta de Teno, pero no había servicio público de guaguas (buses de Tenerife), de forma que nos obligaba a subir otra vez los 600 mts de desnivel.
Así que me decidí por, quizás, la ruta más conocida, explotada, pero sin duda también de las más espectaculares: el descenso del barranco de Masca. La verdad que el barranco es sencillo, aunque se hace largo, siendo lo más complejo con diferencia la logística a la que te obliga y que voy a tratar de contar de la forma más sencilla posible.
Nosotros dejamos el coche en Santiago del Teide (una hora aproximadamente desde el Puerto de la Cruz, subiendo por el Tanque, no por el parque nacional del Teide).
De Santiago del Teide sale el bus 355 de TITSA a las 10:35. Es mejor estar un poquito antes, porque es autobús pequeño, y se llena rápido (en nuestro caso hubo gente que se quedó en tierra). El autobús sube primero por una carretera estrecha, para luego descender a Masca, por una de las carreteras más increíbles que he tenido oportunidad de ver (normal que sea un autobús corto, uno largo no podría dar las curvas).
Aproximadamente a las 11:00 nos deja en Masca, el autobús sigue hacia Buenavista del Norte. En la página de TITSA pone otros horarios. Desde Masca tenemos 4 horas y media para descender el barranco (nosotros lo hicimos en 3 horas y media y con un niño de 4 años). Porque la única forma de salir del fondo del barranco es volver a subirlo o salir de allí en barco.
El barco es conveniente reservarlo, nosotros lo habíamos reservado a las 15:30, pero hay otros a las 14:30 y a las 16:30. El barco nos lleva hasta los Gigantes. Pongo aquí el teléfono para el barco Nashira, desconozco si hay otros servicios, pero creo que la mayoría son barcos que no recogen gente, sino que hacen servicios completos turísticos (tampoco baja tanta gente hasta aquí). El teléfono es el 922-861918.
Una vez en los Gigantes, hay que coger el autobús que suba a Santiago del Teide, que puede el 325 (sale a las 17:05) o el 462 (que sale a las 17:10). No obstante, es conveniente verificar los horarios en la página de TITSA.
Caben otras opciones, como dejar el coche en Masca (se pierde mucho tiempo esperando al bus de Masca que nos saldría hasta las 17:00 hrs de Santiago del Teide). O comenzar en los Gigantes (opción interesante si se está en el sur, pero que obliga a madrugar mucho si vines del norte de la isla). Esta fue la opción que hicimos nosotros, y la verdad que lo cuadramos todo muy bien.
El barranco en sí es muy sencillo. Se puede considerar que tiene algún destrepe, aunque casi ni eso, y alguna zona en la que hay que apoyar las manos. Posibilidad de pérdida ninguna, porque vas por el único sitio que se puede ir cómodamente. El mayor peligro que yo vi, y que en algún momento me puso nervioso es la caida de rocas, sobre todo si transitan cabras por encima; al margen de esto, sólo queda disfrutar una bajada espectacular en un entorno de increíbles paredes verticales. Habría que tener cuidado con el agua en época de lluvias, ya que entonces es posible que sea inevitable mojarse.
Y ya sin más, las fotos, con una mínima explicación.
Santiago del TEide y su iglesia dedicad a San Fernando Rey
Una vez llegados a Masca, parada obligada en su plaza y la ermita de la Inmaculada Concepción
Desde aquí una espectacular imagen del típico pitón de roca de este pueblo
Una palmera datilera, me llamaron mucho la atención:
Bajamos por la empinada calle empedrada, hasta casi al final, y entonces a la izquierda comienza el camino de tierra
La primera parte es sencilla. Se baja a buen ritmo pero por un camino que está arreglado con escaleras
Cruzamos sobre un puente
Llegamos a la zona de las palmeras; se trata de un paraje dominado por dos grandes de estos árboles
Danel quiere hacer una primera parada para comer algo... y Danel es el que manda
Y Eva y yo aprovechamos para ir de caza fotográfica tras un pajarillo que nos estuvo retando todo el tiempo; pero no se alejaba, no...
Bajamos entre verticales paredes
El agua ha erosianado la roca dandola caprichosas formas
También cruzamos alguna pocita, e incluso pequeñas cascadas
El camino en ocasiones pica hacia arriba
Y nos obliga incluso a pasar por debajo de un túnel natural
Esto sí que me daba miedo, las cabras que en ocasiones estaban sobre nosotros
Aunque había bastante vegetación, flores vimos pocas
Incluso pasamos por debajo de túneles formados por la vegetación
Aproximadamente tras la mitad del recorrido, el descenso se atenua bastante, incluso en algún tramo hay que subir. Es la zona quizás más espectacular, ya que los muros a nuestro alrededor son increiblmente verticales y la roca forma caprichosas formas.
Tras 3 horas y media de descenso llegamos a la playa. Se trata de una playa de arena negra, pero espectacular, entre dos impresionantes acantilados. Son los acantilados de los Gigantes, ahora mismo estamos dentro de ellos
Ole mis campeones. Para ellos ha sido una dura jornada (también para mi, pero estoy más acostumbrado a estas pateadas)
Esperamos cerca de una hora a que llegue el barco. Lamentablemente durante este rato estuvo lloviendo (sí, en Tenerife también llueve), de forma que no pudimos bañarnos. Si no, esa horita de descanso y relax hubiese venido perfecta.
Una vez en el barco, nos alejamos de la playa de Masca
Más lejos, para apreciar los impresionantes acantilados
Las gaviotas vienen persiguiendo el barco, para ver que cae
Nos cruzamos con un barco pirata, afortunadamente inofensivo en estas aguas
Eva y Danel encontraron sitio, a mi me tocó de pie
Preciosa ruta, seguramente la más masificada del parque de Teno, pero aun así merece la pena. Y pese a la masificación, como casi siempre ocurre en estos recorridos, muchísimos momentos estuvimos los 3 solos, cosa imposible en las zonas realmente turísticas de la isla.
El parque rural de Teno se encuentra en el noroeste de Tenerife, y comprende una de las zonas geológicas más antiguas de la isla. Dentro de él se ubican los espectaculares acantilados de los Gigantes que se precipitan al oceáno desde más de 500 mts de altura. Existen una gran número de caminos y senderos. En principio había pensado en hacer el que desciende de Teno alto a Teno bajo y la punta de Teno, pero no había servicio público de guaguas (buses de Tenerife), de forma que nos obligaba a subir otra vez los 600 mts de desnivel.
Así que me decidí por, quizás, la ruta más conocida, explotada, pero sin duda también de las más espectaculares: el descenso del barranco de Masca. La verdad que el barranco es sencillo, aunque se hace largo, siendo lo más complejo con diferencia la logística a la que te obliga y que voy a tratar de contar de la forma más sencilla posible.
Nosotros dejamos el coche en Santiago del Teide (una hora aproximadamente desde el Puerto de la Cruz, subiendo por el Tanque, no por el parque nacional del Teide).
De Santiago del Teide sale el bus 355 de TITSA a las 10:35. Es mejor estar un poquito antes, porque es autobús pequeño, y se llena rápido (en nuestro caso hubo gente que se quedó en tierra). El autobús sube primero por una carretera estrecha, para luego descender a Masca, por una de las carreteras más increíbles que he tenido oportunidad de ver (normal que sea un autobús corto, uno largo no podría dar las curvas).
Aproximadamente a las 11:00 nos deja en Masca, el autobús sigue hacia Buenavista del Norte. En la página de TITSA pone otros horarios. Desde Masca tenemos 4 horas y media para descender el barranco (nosotros lo hicimos en 3 horas y media y con un niño de 4 años). Porque la única forma de salir del fondo del barranco es volver a subirlo o salir de allí en barco.
El barco es conveniente reservarlo, nosotros lo habíamos reservado a las 15:30, pero hay otros a las 14:30 y a las 16:30. El barco nos lleva hasta los Gigantes. Pongo aquí el teléfono para el barco Nashira, desconozco si hay otros servicios, pero creo que la mayoría son barcos que no recogen gente, sino que hacen servicios completos turísticos (tampoco baja tanta gente hasta aquí). El teléfono es el 922-861918.
Una vez en los Gigantes, hay que coger el autobús que suba a Santiago del Teide, que puede el 325 (sale a las 17:05) o el 462 (que sale a las 17:10). No obstante, es conveniente verificar los horarios en la página de TITSA.
Caben otras opciones, como dejar el coche en Masca (se pierde mucho tiempo esperando al bus de Masca que nos saldría hasta las 17:00 hrs de Santiago del Teide). O comenzar en los Gigantes (opción interesante si se está en el sur, pero que obliga a madrugar mucho si vines del norte de la isla). Esta fue la opción que hicimos nosotros, y la verdad que lo cuadramos todo muy bien.
El barranco en sí es muy sencillo. Se puede considerar que tiene algún destrepe, aunque casi ni eso, y alguna zona en la que hay que apoyar las manos. Posibilidad de pérdida ninguna, porque vas por el único sitio que se puede ir cómodamente. El mayor peligro que yo vi, y que en algún momento me puso nervioso es la caida de rocas, sobre todo si transitan cabras por encima; al margen de esto, sólo queda disfrutar una bajada espectacular en un entorno de increíbles paredes verticales. Habría que tener cuidado con el agua en época de lluvias, ya que entonces es posible que sea inevitable mojarse.
Y ya sin más, las fotos, con una mínima explicación.
Santiago del TEide y su iglesia dedicad a San Fernando Rey
Una vez llegados a Masca, parada obligada en su plaza y la ermita de la Inmaculada Concepción
Desde aquí una espectacular imagen del típico pitón de roca de este pueblo
Una palmera datilera, me llamaron mucho la atención:
Bajamos por la empinada calle empedrada, hasta casi al final, y entonces a la izquierda comienza el camino de tierra
La primera parte es sencilla. Se baja a buen ritmo pero por un camino que está arreglado con escaleras
Cruzamos sobre un puente
Llegamos a la zona de las palmeras; se trata de un paraje dominado por dos grandes de estos árboles
Danel quiere hacer una primera parada para comer algo... y Danel es el que manda
Y Eva y yo aprovechamos para ir de caza fotográfica tras un pajarillo que nos estuvo retando todo el tiempo; pero no se alejaba, no...
Bajamos entre verticales paredes
El agua ha erosianado la roca dandola caprichosas formas
También cruzamos alguna pocita, e incluso pequeñas cascadas
El camino en ocasiones pica hacia arriba
Y nos obliga incluso a pasar por debajo de un túnel natural
Esto sí que me daba miedo, las cabras que en ocasiones estaban sobre nosotros
Aunque había bastante vegetación, flores vimos pocas
Incluso pasamos por debajo de túneles formados por la vegetación
Aproximadamente tras la mitad del recorrido, el descenso se atenua bastante, incluso en algún tramo hay que subir. Es la zona quizás más espectacular, ya que los muros a nuestro alrededor son increiblmente verticales y la roca forma caprichosas formas.
Tras 3 horas y media de descenso llegamos a la playa. Se trata de una playa de arena negra, pero espectacular, entre dos impresionantes acantilados. Son los acantilados de los Gigantes, ahora mismo estamos dentro de ellos
Ole mis campeones. Para ellos ha sido una dura jornada (también para mi, pero estoy más acostumbrado a estas pateadas)
Esperamos cerca de una hora a que llegue el barco. Lamentablemente durante este rato estuvo lloviendo (sí, en Tenerife también llueve), de forma que no pudimos bañarnos. Si no, esa horita de descanso y relax hubiese venido perfecta.
Una vez en el barco, nos alejamos de la playa de Masca
Más lejos, para apreciar los impresionantes acantilados
Las gaviotas vienen persiguiendo el barco, para ver que cae
Nos cruzamos con un barco pirata, afortunadamente inofensivo en estas aguas
Eva y Danel encontraron sitio, a mi me tocó de pie
Preciosa ruta, seguramente la más masificada del parque de Teno, pero aun así merece la pena. Y pese a la masificación, como casi siempre ocurre en estos recorridos, muchísimos momentos estuvimos los 3 solos, cosa imposible en las zonas realmente turísticas de la isla.
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