Desde el mismo Armañón la sierra parece tener continuidad hacia el oeste, en dirección a los picos de Ranero. Y hacia el norte, desde los Jorrios, también parece continuar, en este caso el karst, hacia el pico de la Nieves (entre mis próximos objetivos).
Para comenzar el ascenso, parto de Santurce, en dirección a Balmaseda, y antes de llegar coger el desvío hacia Carranza y Trucíos. Una vez atravesado el enclave cántabro (Villaverde de Trucíos), se alcanza Trucíos, y en un desvío subo al barrio de Cueto, donde dejo el coche, y comienzo a andar. Todo el primer tramo lo realizo por pista. Vamos dejando a nuestra derecha el barranco de Pando. Un primer pico rocoso se aprecia desde el camino, creo que es Sierrasolengue, porque aprecié un vértice geodésico desde la distancia. No parecía complicado, pero no quise perder tiempo y me dije que si a la bajada iba bien ya lo subiría

Llegamos a una cabaña de pastores

El pico de los Jorrios al fin se deja ver

Llegamos a un collado donde hay una furgoneta abandonada. Remonto un camino que sale a la izquierda (no coger el camino que baja) y se llega a una especie de vallado, aquí hay un camino que sale hacia la derecha y que va ganando altura lentamente hasta alcanzar el collado de Remendón, o el de la izquierda que gana altura más rápidamente y nos deja unos cuantos metros más arriba que el anterior collado. En las siguientes imagenes, en rojo camino aproximado de subida, y en rosa de bajada al collado, con posterior subida a los Jorrios y bajada por el camino comentado más arriba



El barranco Pando desde las alturas

Y el pico los Jorrios

Finalmente llegamos a este cartel indicador, ya en la suave loma que asciende hacia el Armañon (y que en sentido contrario desciende al collado).

Los Jorrios asoman

Y el Pico de las Nieves (otro al que tengo ganas); además al tener ermita en su cumbre gana enteros para hacerlo con Danel.

Otra de los Jorrios; la verdad que este pico tiene una estampa sensacional

Hago cumbre a las 18:20, después de una hora y 20 de subida (le he cogido afición a estas salidas vespertinas).

Valle de Trucíos desde la cima

Y cubeta de Carranza

Y otra mía en la cumbre, que salgo en tan pocas fotos cuando voy solo

Otra de los Jorrios, la verdad que es el típico monte que me encanta, todo rocoso, nada que ver con su vecino

La subida a los Jorrios es fácil, casi no hace falta ni trepar, pero hay que seguir el sendero, y aquí metí la patita. Intuitivamente me parecía que había que ir por la izquierda del pico, dando un rodeo (que es efectivamente por donde hay que hacerlo), pero el primer hito me despistó, y luego vi una canal bastante buena que parecía llevar a la cima de forma totalmente directa, y ahí me metí (la cabra siempre tira al monte). Empecé a trepar y trepar, por buena roca, pero me iba metiendo cada vez más en terreno kárstico con muchas grietas. Me gusta trepar en este tipo de roca, pero si las grietas van apareciendo cada menos espacio, ya no me gusta tanto, y si muchas de ellas están semi ocultas por la maleza, peor aun. A unos 20 mts de la cima llegue a una terraza donde había que sortear varias de estas grietas, y decidí no arriesgar (yendo solo tiendo a no arriegar nada), así que destrepada y para abajo.
Una vez abajo enseguida encontré los hitos para seguir el camino, que dicho sea de paso es evidente. Sin dificultades alcanzo la cima en 10 minutos desde la base (pero la equivocación anterior ya me había hecho perder casi media hora).
A las 19:20 aproximadamente hago cima; el Armañon desde la cumbre de los Jorrios (me salió rara esta foto)

El buzón

Vistas desde la cima


Llegando al collado me encuentro esta bucólica estampa

Desde aquí no es necesario remontar hasta los carteles indicadores que se encuentran a media loma del Armañón (como ya dije antes); podemos coger el evidente camino que sale a la izquierda y que baja rápidamente la ladera, hasta llegar a un camino horizontal, donde una especie de canal nos acompañará casi hasta el collado a donde conduce la pista que viene de Cueto.
En el canal estuve haciendo probaturas con los reflejos en el agua; más bien me quedaron unos churros...



El camino llega a una especie de manantial donde hace una curva de más de 90º

Y me encuentro con el susto de la jornada: unos árboles caídos tapan totalmente el camino. Tras buscar alguna forma de pasar, al final tengo que flanquear por debajo de los mismos, la pronunciada pendiente: son sólo unos 15 ó 20 metros, pero hay que andarse con cuidado para no irse al fondo.
Y por fin llego al collado donde llega la pista del barrio de Cueto y empiezo a bajar corriendo (ya había bajado varios tramos corriendo). Al final llegué a las 20;30, tras 3 horas y media (perdí media hora en el karst).
Bonita excursión, fácil hasta los Jorrios, y hay que estar un poco atento para subir a este segundo pico, y tener cuidado con meterse en el karst. Un poco durilla, porque se salvan casi 800 mts. de desnivel si se suben ambos picos.