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sábado, 19 de agosto de 2006

ANAYET PICO (2575) Y VERTICE (2555)

El Anayet es un pico relativamente bajo, en relación con los más altos de la zona de Canfranc. Sin embargo su situación un tanto descentrada, le convierte en un mirador excelente hacia sus hermanos mayores. Por su posición centrada entre los valles de Canfranc y de Tena, hace que haya varias rutas de aproximación: la más normal desde el corral de las Mulas, en la estación de Formigal. Desde el valle de Canfranc, se puede acceder por la Canal Roya, precioso valle virgen, o por la Canal de Izas, que tampoco desmerece al anterior. Creo que la aproximación es mucho más interesante por estos valles que no desde Formigal, al atravesar la estación invernal del mismo nombre.

Nosotros elegimos una ruta que era ascender por la Canal Roya, y volver por la Canal de Izas, realizando una bonita ruta circular, que nos llevó 7 horas y media, y nos permitió hacer los dos Anayet, el pico, y el vértice, separados por el collado de Anayet. Este es el croquis de la ascensión.



Subiendo el puerto de Somport, justo antes de llegar al campamento militar del Río Seta la carretera hace una amplia curva a izquierdas, justo antes del campamento, donde realiza una curva de herredura a la derecha. En la primera curva hay un pequeño aparcamiento, en el paraje conocido como fonderia del anglasse. En este aparcamiento dejamos el coche, y tras cruzar un puente comienza el camino que nos interna en la Canal Roya. El camino es evidente, y va remontando este precioso valle encajonado entre altas cumbres.



Al cabo de hora y media aproximadamente llegamos a la cabecera del valle, preciosa cuenca que se abre al finalizar el mismo. Tenemos que buscar la zona más a la derecha de la pared, por donde asciende un caminillo fácil pero muy duro en zetas hasta la cuenca de los ibones de Anayet.



Una vez en la cuenca de los ibones, no es necesario llegar hasta ellos, sino que nos desviamos hacia la derecha. Desde aquí el Pico de Anayet presenta este impresionante aspecto:



El collado es la depresión que se ve a la izquierda de la foto. Debemos llegar a este collado, inconfundible por el color rojizo que presenta la roca en este punto. Cuando llegamos al collado aprovechamos para hacer una parada y reponer fuerzas



Una vez en el collado llega la parte más compleja de la ascensión. Un alto resalte rocoso nos impide el paso. Nosotros accedimos por su izquierda, por donde hay que subir por una chimenea no muy inclinada y sin dificultad, aunque el suelo está bastante mojado por la niebla. Una vez superado el resalte rocoso por su izquierda llegamos al paso clave, el llamado paso de la sirga, donde un cable de acero en precario estado, nos facilitará el paso. En realidad sólo es necesario al final, donde un resalte nos hace exponernos mucho al abismo.



El paso no es complicado, pero al encontrarlo con roca húmeda hay que extremar la precaución, porque un resbalón puede tener fatales consecuencias.

Una vez superado el paso, se continúa por una repisa sin dificultad, hasta alcanzar una chimenea a la izquierda, por la que se asciende sin dificultad, y salimos a la cima



Vistas espectaculares, sobre los ibones



y aunque el día es nublado, los infiernos y Balaitous se asoman entre las cerradas nubes



y el imperial Midi d'Ossau, pico que domina el norte de toda la zona, majestuoso. Siempre que vengo, no puedo dejar de fotografiarlo



Tras comer algo, bajamos por la chimenea, poniendo atención, y volvemos al paso de la Sirga, donde tenemos que esperar cola; esto es algo habitual en este paso, hay que guardar turno, ya que no caben más de una persona en la parte más estrecha. Tras la tensión del paso solo queda volver al collado, y de ahí, por la amplia ladera subir al hermano pequeño, el vértice de Anayet, desde donde se nos regala esta bella estampa de Anayet y Midi en perspectiva.



Los dos en la cumbre del Vertice



Desde el vértice, se puede continuar en dirección este la cresta hacia el Arroyetas. Vimos a bastante montañeros haciendo la misma. Nosotros, como queremos bajar hacia Izas, cogemos la otra cresta, que va dirección oeste hacia el Porté. Antes de comenzar la ascensión a este pico, tenemos que meternos en una profundo barranco, que baja hacia el sur, hacia la canal de Izas, siguiendo por la ladera llamada las Arroyetas.

El camino dista mucho de ser evidente. Lo mejor tratar de seguir el curso de agua, atravesándolo varias veces, en donde nos encontramos con preciosos lugares



La única dificultad se produce cuando el cauce llega a una cascada. Aquí hay que desviarse a la izquierda y buscar el mejor paso. Aquí tuvimos que hacer un destrepe facilito. La parte final, ya con el camino de Izas a la vista, lo hicimos campo a través por una ladera cuya inclinación ya había cedido.

Una vez llegado a la canal de Izas, sólo nos queda seguir el camino en dirección oeste. Al de un poco llegamos a la cascada Divina



Que hace un curioso efecto óptico



Unos metros más adelante, hemos de vadear el río, para unirnos ya al GR-11 que viene por la otra orilla. Desde aquí el camino es muy sencillo, sólo seguir el GR-11 que nos llevará sin problemas de orientación al aparcamiento donde hemos dejado el coche.

Esta es una vista de la Canal de Izas, hacia su salida:



La ruta completa nos llevó 7 horas y media, se podría catalogar como bastante dura, y tiene alguna dificultad, sobre todo en el ascenso al pico de Anayet, y también en el descenso a la canal de Izas, donde hay que realizar algún destrepe.

Además de culminar dos preciosas montañas, el recorrido nos permite conocer dos preciosos valles, aun muy poco humanizado en una zona donde la industria del esquí ha humanizado otros muchos valles.

sábado, 5 de agosto de 2006

RUTA POR EL CORAZON DEL MACIZO CENTRAL: ASCENSIONES A PEÑA VIEJA (2613); TESORERO (2570) Y HORCADOS ROJOS (2505)

Un año después de mi primera incursión en Picos de Europa, y tras el intento con abandono a causa del hielo sobre Peña Vieja, me propuse una ruta más larga, en la cual volver a Peña Vieja y ascender el Tesorero. La torre de Horcados Rojos fue la propina a esta bonita ruta.

El pico del Tesorero cuya imagen triangular desde el camino de Horcados Rojos es sumamente sugerente, se puede considerar el corazón del macizo central y un extraordinario mirador del mismo. Se encuentra en el límite de las 3 provincias sobre las que se extienden los picos: Cantabria, León y Asturias, y desde su vértice, salen las 3 ramificaciones que van a dar lugar a las máximas alturas del macizo: hacia el norte el cordal que culmina en Torre de Cerredo, máxima altura del Central y de Picos; hacia el suroeste, el magnífico cordal de la Torre de Llambrion, y hacia el este y luego hacia el sur, el cordal que culmina en Peña Vieja, y este mismo hacia el norte, hasta el impresionante Urriello.

De nuevo, el lugar elegido para iniciar la ruta fue la estación superior del Teleférico de Fuente De, más conocido simplemente como el cable (para ver como acceder, ver la entrada de Ascenso a la Torre de Horcados Rojos). Y en esta ocasión tampoco quise subir por la Jenduda, debido a que pensé que podíamos estar justos de tiempo, al querer también hacer Peña Vieja. En esta ocasión me acompañó Youi.

Croquis de la ruta:



Una vez en la estación superior del cable, se comienza a andar por la ancha pista, hasta llegar a un desvío a la derecha que de seguirlo, nos bajaría a los puertos de Aliva. Seguimos de frente bajo los paredones que caen de Peña Olvidada a nuestra derecha, quedando a nuestra izquierda los Pozos de Lloroza, con muy poquita agua por la época que es. Seguimos andando hasta llegar a la vueltona, en que la pista hace un giro de 180º, pero nosotros seguimos por el camino que sigue de frente, en dirección a la evidente Torre de Horcados Rojos. El camino se va haciendo cada vez más duro, y cuando ya estamos llegando a las paredes que caen de la torre, un camino sale hacia la derecha, en dirección al collado de la Canalona. Este collado es estratégico para alcanzar con facilidad la cumbre de Peña Vieja.

Una vez alcanzado el collado, Peña Vieja se muestra en todo su esplendor hacia el sudeste. Que diferente a la imagen que presentaba hace menos de un año, cuando el hielo que había en el camino de subida me hizo desistir del intento



La subida no tiene ninguna complicación, pese a que la ladera es muy empinada, y la roca está bastante rota, lo que obliga a andar con cuidado, sobre todo por los que puedan venir detrás. Al fin, conquistamos Peña Vieja, y podemos ver la vertiente de los puertos de Aliva



Agujas desde la cima en el sector del Urriello



y la cara sur del Urriello, menos conocida que otras perspectivas



y aquí estoy posando en la cumbre de Peña Vieja



y la magnífica Peña Santa, con el Tesorero con su inconfundible forma piramidel, y su pequeño nevero en primer término



Tras descansar un ratito en la cumbre y charlar con otros montañeros, volvemos al collado y de allí al camino que sube al collado de Horcados Rojos. Antes de llegar al citado collado, hay que tomar un desvío hacia la izquierda. La referencia no es muy clara, pero hay que fijarse en las agujas de Urriel, con sus características formas, y antes de superarlas, iniciar la travesía en dirección oeste, dejándolas a nuestra derecha.

Hay que realizar una fácil trepada, y luego ya sólo nos queda la subida a la pirámide. La misma es mucho más fácil bordeando por nuestra izquierda el pico, y atacándolo un poco más adelante (por donde bajamos), pero yo me empeñé en ir más directo, y tuvimos que realizar una trepada en una fácil chimenea,



Tras esto, alcanzamos la cumbre, escueta, y bastante masificada en esta ocasión



Con el Urriello como fondo de postal



Otra vez Peña Santa, orgullosa. Nunca me canso de contemplarla



Torreblanca, Tiro Tirso y Llambrion



Y su majestad, la Torre de Cerredo (dos años después conseguiría superar mis miedos a esta montaña y la subí en compañía de Tury).



Ya solo queda el descenso, por el lado más fácil, así no tuvimos que destrepar la chimenea, y regresar al camino de Horcados Rojos. Una vez en él, decidimos subir al collado para que Youi vea las vistas (no muy diferentes a las que se aprecian desde el Tesorero, aunque aquí se puede contemplar perfectamente el jou de los boches.

Tras descansar en el collado, Youi decide que también quiere subir a la Torre de Horcados Rojos, y nada, pues tiramos para arriba, y en menos de media hora hacemos la tercera cumbre de la jornada, que en principio no me había propuesto



Desde aquí se contemplan perfectamente los picos de Santa Ana, inaccesibles desde aquí, pero en cambio fácilmente desde el collado de la Canalona.



Y el Pico del Tesorero, del cual venimos, con su forma de pirámide casi perfecta, más clara que desde ningún otro lugar



Tras la última ascensión, sólo queda volver por el mismo camino hasta el cable, donde esperando la cola nos tomamos una cerveza con limón. La ruta nos ha llevado unas 7 y 45 minutos con paradas incluidas. No tiene dificultades dignas de mención, salvo la evitable chimenea de acceso al Tesorero, y el paso horizontal con patio antes de la cima de Horcados rojos. El resto es muy fácil salvo por la distancia y el desnivel acumulado.

jueves, 13 de abril de 2006

LARRUN (LA RHUNE) 900 MTS

¿Quién no se ha fijado viniendo por la autopista desde Francia hacia la frontera de Hendaya en una alta mole que vigila el panorama, con antenas en su cumbre?
Es este el Larrun, montaña de 900 mts que domina el valle del Adour al norte y las llanadas costeras al oeste.

Desde el pueblo de la Sara, parte un trenecito de cremallera que se puede aprovechar para llegar a la cima, si bien existen itinerarios que nos dejan en la misma desde todas sus vertientes, itinerarios sencillos, sin ningún tipo de dificultad salvo el desnivel a superar que en todos los casos superará los 700 mts.

En principio, y como voy con Eva, la intención es coger el tren, aunque este ha sido el reclamo para que me acompañe a la excusioncita, la verdad que mi intención es subirlo a patita, je, je, je, pero eso yo no lo sabía.

Al llegar a la estación inferior del tren, peazo cola de turistas y pisakampas. Como no vamos a esperar la convenzo parta empezar a andar. Justo por detrás del aparcamiento de la estación sale una senda, por la cual seguimos hasta cruzar un riachuelo.



El camino sigue por el bosque, casi sin ganar desnivel; en cuanto se sale del bosque, nos encontramos con que la parte dura comienza; ¿me seguirá Eva? El tren se divisa a lo lejos:



Subimos por un caminito entre bosque bajo, bastante empinado. Una de las orillas del camino ha sufrido un incendio hace poco, se puede notar incluso el olor a quemado



Saliendo de esta dura zona, vemos una bonita imagen de Larrun, aunque el día es bastante grisaceo



Una vez aquí hay que coger el evidente camino que se ve en la foto anterior, avanzando por terreno con nula pendiente hacia la derecha. Siguiendo el mismo, llegaremos al collado de Trois Fontaines, que si mi francés no es demasiado malo, creo que significa collado de las tres fuentes.

Aquí vemos a Eva saliendo de la zona de monte bajo



Hasta ahora la excursión no ha sido demasiado exigente, pero me preocupa como ande mi acompañante, no muy acostumbrada a ests caminatas. Por el momento va bien y sin problemas.

Llegados al collado, ya aparece la pirámide final de Larrun, la cual se puede subir directamente, o como hicimos nosotros buscando una vuelta avanzando a la izquierda y luego cogiendo ya la más suave pendiente hacia la derecha, al lado de la vía del tren



Collado de Trois Fontaines. Este collado es el punto crítico para todas las rutas que ascienden por la vertiente norte, ya que todas confluyen aquí.



El trenecito antes de la última curva que le permitirá acceder a la cumbre



Una vez ganada la revuelta no queda más que continuar al lado de la vía, por la zona de menor pendiente



Eva posando con espectaculares vistas como fondo



Una vez en la cima, lo malo de este monte y su tren, es que está totalmente masificado. Vamos, que no espereis la paz que se respira en otras cimas. Al menos las vistas sí que merecen la pena, pese a que el día es un tanto gris. Las Aiako Harriak nos saludan en la distancia con su peculiar forma de corona



Y como no, foto de cima, que nos lo hemos ganado, que lo hemos subido andando (unas dos horitas).



Y Eva, que se ha portado como una campeona, subiendo hasta aquí y sin protestar



Eva descansando, después de haber dado cuenta de las provisiones; la verdad que se lo ha merecido, para mi no ha sido una ascensión especialmente dura, pero para ella los 700 mts de desnivel y dos horas subiendo se la han tenido que hacer bastante largos



Para terminar una foto sobre Bayona, con el Adour serpenteando por el valle.



Tras un buen rato en la cima, tiramos para abajo (andando también, hay que completar la excursión y no hacer uso del tren). Otras dos horas de bajada, que Eva ya va cascada, sobre todo se hace muy largo el último tramo (el de monte bajo quemado). Como la excursión no es especialmente larga, y tenemos todo el día, vamos a conocer Bayona, preciosa ciudad que bien merece una parada.

Excursión muy fácil, apta para toda la familia, sin olvidarse de que son más de 700 mts de desnivel, y se pueden hacer muy largos. Si el día es claro, las vistas compensarán todo el esfuerzo realizado.

martes, 20 de septiembre de 2005

TORRE DE HORCADOS ROJOS (2505 MTS): PRIMERA INCURSION EN MACIZO CENTRAL DE PICOS DE EUROPA)

Es esta una ruta sencilla, sin complicaciones, y que se puede realizar en un tiempo relativamente corto, gracias al espectacular teleférico de Fuente De, conocido como el Cable. Si se decide subir los 800 mts de desnivel del espectacular circo de Fuente De, por la Jenduda, tendremos que pensar en que la subida del mismo nos llevará entre dos y tres horas.


En concreto esta salida fue mi primera incursión en Picos de Europa, terreno totalmente desconocido para mi aquel entonces, por ello, en principio, iba a seguir la ruta directa, desde la estación superior del teleférico hasta el collado de Horcados Rojos, ascender la torre, y volver. Luego, mi espíritu aventurero me llevó a hacer algo más.


Para llegar a Fuente Dé, hay que llegar al típico pueblo de Potes, desde el puerto de San Glorio si se viene desde el suro, o desde el desfiladero de la Hermida, si se viene del norte. Desde Potes sale una carretera que atraviesa el precioso valle de la Liébana, y que finaliza entre los paredones del impresionante circo. En el mismo nace el río Deva, el que delimita Picos de Europa por el este, dibujando el impresionante desfiladero de la Hermida (por el que yo llegué por carretera).


La excursión en custión la realicé en el 2005, un mes de septiembre, en que se había producido una semana de tiempo de perros, que había dejado las primeras nevadas a partir de 2000 mts. en Picos.


Al salir de la estación del teleférico, la primera imagen ya me deja casi sin respiración, la impresionante Peña Retona:





El paisaje a nuestros pies desde el impresionante balcón:



El camino en cuestión no tiene pérdida. Se inicia por amplia pista (incluso pasan todoterrenos). Desde aquí se contempla una primera imagen de la torre de Horcados Rojos; en primer término, los paredones que caen de Peña Olvidada:



Y aquí estoy yo, con la Torre al fondo:



Se continúa la pista sin problemas hasta un punto conocido como la Vueltona, en que la pista hace una curva de 180º y se dirige en sentido casi opuesto al que traíamos. En este punto hay que continuar por el camino, ya más incómodo que sale de frente, pero que no tiene ningún problema de pérdida.

Torre de Altaiz, pico de san Carlos, y torre del Hoyo Oscuro desde el camino. A la derecha y arriba se adivina Torre Blanca:



El camino se va haciendo más duro, y a medido que nos aproximamos a la pared de la torre de Horcados Rojos, las zetas que dibuja me hacen resollar. Aquí casi ya bajo la torre:



Esta pared es inexpugnable (no sé si con técnicas de escalada se podrá, me imagino que sí). Pero si continuamos subiendo hasta ganar el collado de Horcados rojos, un camino supera sin problemas importantes la vertiente oeste de la montaña. Para alcanzar el collado sólo hay que seguir el camino. Una vez alcanzado, segunda imagen para quitar la respiración (esta más si cabe que la anterior):



Es en momento como este cuando todo el esfuerzo que has hecho para llegar se ve recompensado por algo así. Su mejestad el Urriello; cuantas veces he regresado a Picos, y nunca me he cansado de ver su orgulloso perfil desde cualquiera de sus vertientes:



Desde el collado un evidente camino, supera la ladera de la montaña. El camino no reviste ninguna dificultad, salvo la pendiente a salvar, pero en esta ocasión había zonas con hielo, y tuve que andarme con mucho cuidado de donde pisaba (en aquel entonces no tenía crampones, bueno realmente ni sabía lo que eran). Justo antes de la cima hay un corto paso algo expuesto. En algún sitio lo califican de I, pero no tiene ninguna dificultad.

Y por fin la cumbre, y para mi solito, aquí con los picos de Santa Ana como fondo



Y el Tesorero, el cual subiría menos de un año después:



Al volver, paro a comer al lado de Cabaña Verónica, curioso refugio metálico, para llegar al cual, hay que desviarse un poquillo del camino. Este refugio proviene de la carcasa de un cañón de un portaaviones desguazado (por lo que he podido leer), que se trajo hasta aquí en helicóptero, y se habilitó como refugio.



Al bajar, decidí no poner fin a la excursión, y poco después de pasar bajo las paredes de la Torre, sale un camino evidente hacia la izquierda, que nos conducirá al collado de la Canalona. Sigo por el camino, hacia el collado; de nuevo el camino es fácil, pero como hay hielo en muchos puntos, tengo que ir eligiendo con cuidado donde pongo los pies. Al final, llegó al collado, y desde allí se dibuja la figura de Peña Vieja



Y comienzo la subida. El camino es evidente y no tiene ninguna dificultad (como constaté un año después). Pero ese día, el hielo, la soledad (había ido solo, y si bien camino de Horcados Rojos sí me había encontrado con algunos montañeros, desde que cogí el camino de la Canalona, no me había cruzado con absolutamente nadie), el consancio, y la inexperiencia (mi segundo dosmil, después de 3 Reyes en solitario), me vencieron. A menos de 50 mts. para la cima, las sensaciones fueron demasiado malas, y tome la decisión de volverme.

Menos de un año después volví, y la montaña seguía allí, sin hielo, y encantada de dejarme subir a su maravilloso mirador, que me permitió conocer la otra vertiente. Desde entonces siempre he seguido el consejo de las sensaciones que he tenido, y si por la razón que sean han sido malas, me he vuelto sin complejos sobre mis pasos, porque siempre siempre siempre, la montaña ha continuado imperturbable esperando a que vuelva, y generalmente me ha acogido más amigablemente.